A quienes Dios olvida

"A quienes Dios olvida", 2012 - Técnica mixta sobre papel, 90x60 cm

 

 

Si alguna vez Dios creó a los hombres a su imagen y semejanza, hace tiempo que les ha dado la espalda, que ha abandonado ya a sus hijos a su suerte, incapaz de comprender su odio, y de olvidar su infamia, para redimirlos de nuevo

 

Es este un trabajo simbolista. Pretende ser una denuncia sobre el torcido papel de las religiones, un retrato de los estragos que causan todas las guerras.

 

La escena aparece fragmentada, despedazada, un reflejo a la fractura y la desolación que todo conflicto bélico provoca en la vida de quienes lo sufren.

 

Los edificios, agrietados, se inclinan para caer. El vacío preside puertas y ventanas, excepto por la madre que se asoma y grita, queriendo huir de las llamas, llevando a su hijo muerto en brazos.

 

Hombres y mujeres en el suelo. El color diferente de su piel señala que la guerra no conoce frontera alguna. Todos sin embargo apartan o tapan su vista de una luz que les ciega, como un dios distante, inmisericorde, por el que tantas guerras se han luchado, o la propia sinrazón de la batalla.

 

Un hombre yace ya muerto. A su lado el puñal partido es el símbolo de la derrota del pueblo que no tiene con que defenderse. En realidad, cada objeto se erige en un símbolo, más allá de su naturaleza. La lira rota es el ocaso de las artes que la guerra impone, como la negación de la información en el libro divido. El martillo y el plato representan la idea de la imposibilidad de trabajar en medio de la destrucción y la falta de alimentos que las ciudades sitiadas padecen.

Hoy es Siria, como ayer fue Libia ¿y mañana...? Quizás un día sepamos enterrar la guerra en el olvido y no sea necesario denunciar más sus tremendas atrocidades.

 

"¿Dónde se escuentran los dioses
Cuando los hombres lloran?

¿Dónde se apoya la fe
Cuando todo el mundo se derrumba?"

 

Enlace en alta resolución: http://www.flickr.com/photos/santasusagna/8063980035

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